Intención

Esta bitácora está dedicada a los alumnos con necesidades educativas especiales, sobre todo a los alumnos con discapacidad motora (parálisis cerebral, espina bífida, distrofia muscular,....); en términos de hoy, a los alumnos con diversidad funcional. También proporciona recursos para la intervención en alumnos discapacitados motóricos (principalmente con parálisis cerebral) y opiniones o noticias sobre temas educativos. Es decir: nos preocupa y nos ocupa la educación inclusiva.

Decía Carl Rogers, padre de la psicología existencial humanista, refiriéndose a la empatía, que ésta es como ponerse los zapatos del otro y hacer un buen trecho del camino. Esta bitácora pretende, también, ponerse esos zapatos.

Por otra parte, tenemos el convencimiento de que:

- La accesibilidad e inclusividad del contexto aumenta o disminuye la diferencia entre capacidad y rendimiento y hace que la persona sea más o menos discapacitada. Diseñemos contextos inclusivos.

- Una persona es más o menos competente dependiendo de cómo esté configurado su escenario vital y sus diferentes contextos. La discapacidad está en los contextos, no en las personas.

- Lo peor de una discapacidad no son los inconvenientes físicos que produce, sino la posible ausencia de bienestar psicológico y estar próximo a la exclusión social o ya inmerso en ella.

- Ningún sistema educativo se puede considerar de calidad si no tiene una respuesta para atender a la diversidad.

- El mundo está diseñado por personas sin discapacidad para personas sin discapacidad, por eso podemos afirmar que la discapacidad se construye socialmente. No contribuyamos a esto y hagamos una sociedad inclusiva.

- La institucionalización de la discapacidad es solo la materialización indeseable del principal objetivo de una sociedad excluyente.

- Para los padres: Los logros de los hijos se construyen sobre las expectativas de los padres.

_________________________________________________Javier Martín Betanzos

IMPORTANTE

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AVISO

Estimados lectores, os habréis percatado de que la mayoría de enlaces del blog no funcionan. Esto se debe al cambio que sites.google llevó a cabo en este sitio, que era donde estaban alojados los archivos (sobre todo *pdf). He recuperado los archivos, pero los enlaces seguirán sin funcionar. Si están interesados en ellos, tendrán que acceder través de estos dos enlaces y buscarlos de forma manual y solicitarme que comparta los archivos Enlace 1 y Enlace 2 Siento los problemas ocasionados. Javier Martín Betanzos

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viernes, 29 de diciembre de 2023

Análisis del impacto emocional en familias con hijos/as con un diagnóstico de discapacidad

 

La Revista Española de Discapacidad (REDIS) en su número 11(2), 3-4 publica el artículo Análisis del impacto emocional en familias con hijos/as con un diagnóstico de discapacidad de los autores Felisa Casado González, Manuela Martínez-Lorca, Juan José Criado-Álvarez y Alberto Martínez-Lorca. En él se concluye que las familias  han  manifestado  estrés  percibido,  así  como  síntomas  de  depresión  leve,  sin embargo, los niveles de resiliencia son altos. En cuanto a la confianza familiar, también ha sido adecuada. El análisis de las diferencias estadísticamente significa-tivas muestra cómo el nivel de estudios y el tipo de familia ofrecieron interesantes resultados.  Conclusiones:  tener  un  hijo/a  con  discapacidad  provoca  en  la  familia  respuestas de estrés y depresión, sin embargo, a pesar de este impacto las familias sienten capacidad de afrontamiento y confianza ante el cuidado del hijo/a.

Se parte de que:

El nacimiento de un hijo conlleva una serie de cambios en la estructura familiar, pero cuando el hijo esperado es diagnosticado con una patología y/o discapacidad el impacto es mucho mayor. Así, un primer efecto ante el nacimiento de este hijo con discapacidad entre padres y madres es la sensación de pérdida del hijo idealizado y deseado, con la consiguiente perturbación en la vida familiar.

El tipo o grado de discapacidad que presente el niño puede ser un factor estresante en las familias.

Captura del logo de la revista citada

El impacto emocional de la discapacidad es distinto en función de la estructura familiar.

La presencia de la capacidad de resiliencia  y/o  afrontamiento  en  la  familia  ayuda  a  manejar  de  una  manera  más  efectiva  la  crianza  del  niño y el funcionamiento familiar.

El estudio contó con la participación de familias con hijos/as con discapacidad del centro de atención temprana ADEMPA situado en la localidad de Parla (Madrid).59 familias las que han participado de manera voluntaria. Estas familias tienen hijos/as con un diagnóstico de discapacidad, de los cuales un 69,5 % son niños frente a un 30,5 % de niñas. El rango de edad de los niños es de 3 a 7 años, con  una  mayoría  de  niños con  5  años,  seguidos de los de 4  años,  de  6  años, de 3 y, finalmente, de 7 años. Todos los sujetos de la muestra reciben algún tipo de apoyo profesional dentro del citado centro.

Instrumentos:

Cuestionario elaborado ad hoc acerca de los datos sociodemográficos de las familias y de sus hijos.

Escala  de  Estrés  Percibido  (Cohen  et  al.,  1983).

Inventario de Depresión de Beck (BDI-2) (Beck et al.,1996).

Escala de Resiliencia de Connor y Davidson (Connor y Davidson, 2003).

Escala de Confianza Familiar para ayudar con el funcionamiento del niño en rutinas y con el funciona-miento familiar (McWilliam y García-Grau, 2018).

Resultados:

Los datos del desarrollo de los niños/as reflejan un predominio del sexo masculino y cómo los datos del transcurso  y  desarrollo  del  embarazo,  parto,  semana  del  nacimiento  y  peso  al  nacer  indican  normalidad  (Bolger, 2020).

En cuanto al diagnóstico, si bien todos los niños/as que participan en este estudio tienen algún diagnóstico de discapacidad, el más prevalente es el trastorno del espectro autista (TEA).

También muy prevalente ha sido el diagnóstico de retraso madurativo.

En cuanto a la depresión, las puntuaciones obtenidas son medias, sin embargo, otros trabajos sí que hallan síntomas depresivos elevados en las familias con algún hijo/a con discapacidad (Scherer et al., 2019).Por lo que respecta a la resiliencia, observamos cómo esta puede considerarse alta.

Por lo que respecta a la resiliencia, observamos cómo esta puede considerarse alta.

Respecto a la confianza familiar, tanto total como en los dos factores que mide la escala, se han encontrado puntuaciones medias.

En  tercer  lugar,  pocas  han  sido  las  diferencias  estadísticamente  significativas halladas  en  el  presente  trabajo.

También la variable tipo de familia mostró una diferencia estadísticamente significativa con el factor de la escala de resiliencia persistencia-tenacidad-autoeficacia, siendo las familias monoparentales frente a las tradicionales.

Respecto a las correlaciones entre los instrumentos de medida, podemos ver cómo tener estrés se asoció con puntuaciones en depresión y viceversa.

Enlace al artículo completo en la revista citada.

martes, 15 de marzo de 2022

La inteligencia emocional en niños y jóvenes con necesidades educativas especiales de tipo intelectual

 

Captura del banner de la Revista Española de Discapacidad

La inteligencia emocional en niños y jóvenes con necesidades educativas especiales de tipo intelectual es un artículo que publica la Revista Española de Discapacidad (9 (2), pp. 119-134. Garrote, D. et al. (2021). La inteligencia emocional en niños y jóvenes con necesidades educativas especiales de tipo intelectual).

Es una revisión sistemática sobre la inteligencia emocional y las personas con necesidades especiales de tipo intelectual. En él se describe los diferentes modelos teóricos y su implicación educativa. Se reivindica necesidad del tratamiento y desarrollo de la inteligencia emocional en cualquier entidad educativa y aula, a consecuencia de los beneficios por los aspectos positivos que tiene. Podemos leer en el artículo que además de la inteligencia, han de tenerse en cuenta otros aspectos como la afectividad y la personalidad, para poder valorar y trabajar adecuadamente la capacidad de adaptación de los individuos, manteniendo que la inteligencia tiene, del mismo modo, una estrecha relación con las emociones.

La evolución de la Educación Especial, por su parte, ha dependido de la manera de conceptuar las diferentes administraciones a las personas que requieren de este tipo de educación; donde ha pasado de atenderse a sujetos denominados como retrasados y retrasadas, desde un modelo de déficit, al modelo de atención a la diversidad o de escuela inclusiva, con carácter más abierto. La discapacidad intelectual hace hincapié, según Shalock (2009), en la expresión de las limitaciones del funcionamiento individual dentro de un contexto social y representa una desventaja sustancial para el sujeto. Este concepto evolucionó desde un rasgo de la persona (déficit) a un fenómeno humano que tiene origen en factores orgánicos y/o sociales.

Existen dos grupos, según el artículo, en los modelos de inteligencia emocional: a) Los modelos de habilidades, basados en el procesamiento de la información, que corresponden a una visión funcionalista de las emociones y representan el uso que se hacen de las mismas en diferentes situaciones y b) Los modelos mixtos, cuyos principales autores han sido Goleman (1995) y Baron (1997), están compuestos por los rasgos estables y la capacidad de automotivación de cada persona.

El artículo afirma que los aspectos emocionales y afectivos reciben muy poca atención en situaciones y ámbitos que acogen a personas con necesidades especiales de tipo intelectual, además de los escasos estudios que se han realizado con estas personas acerca de este campo del aprendizaje y la situación emocional del individuo. Después de tener en cuenta estas cuestiones se hace una revisión sistemática a través de las bases de datos Dialnet y Google Académico.

Después de la revisión se destaca que:

1.- Hay que introducir en las aulas programas relacionados con la educación emocional y el desarrollo de la inteligencia emocional.

2.- Hay que incorporar la inteligencia emocional y su desarrollo en las aulas para alumnado con necesidades especiales de tipo intelectual, que se justifica por los beneficios que puede ofrecer.

3.- En los resultados obtenidos destaca una visible mejora en uno de los hándicaps que presentan, como son las habilidades adaptativas, junto con el desarrollo de habilidades pragmáticas.

4.- Las instituciones educativas deberían incluir y potenciar la inteligencia emocional como parte de la enseñanza de forma permanente (Álvarez et al., 2018; Fiori y Vesely-Maillefer, 2018), y que esta es imprescindible para el desarrollo integral de cualquier persona (Collantes, 2016). También se destaca que las emociones constituyen un factor muy importante para las personas a las que se dedica el estudio, pues potenciando su inteligencia emocional podrían alcanzar un equilibrio emocional que favorecería su adaptación a su escenario vital.

Enlace al artículo en *pdf.


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