Intención

Esta bitácora está dedicada a los alumnos con necesidades educativas especiales, sobre todo a los alumnos con discapacidad motora (parálisis cerebral, espina bífida, distrofia muscular,....); en términos de hoy, a los alumnos con diversidad funcional. También proporciona recursos para la intervención en alumnos discapacitados motóricos (principalmente con parálisis cerebral) y opiniones o noticias sobre temas educativos. Es decir: nos preocupa y nos ocupa la educación inclusiva.

Decía Carl Rogers, padre de la psicología existencial humanista, refiriéndose a la empatía, que ésta es como ponerse los zapatos del otro y hacer un buen trecho del camino. Esta bitácora pretende, también, ponerse esos zapatos.

Por otra parte, tenemos el convencimiento de que:

- La accesibilidad e inclusividad del contexto aumenta o disminuye la diferencia entre capacidad y rendimiento y hace que la persona sea más o menos discapacitada. Diseñemos contextos inclusivos.

- Una persona es más o menos competente dependiendo de cómo esté configurado su escenario vital y sus diferentes contextos. La discapacidad está en los contextos, no en las personas.

- Lo peor de una discapacidad no son los inconvenientes físicos que produce, sino la posible ausencia de bienestar psicológico y estar próximo a la exclusión social o ya inmerso en ella.

- Ningún sistema educativo se puede considerar de calidad si no tiene una respuesta para atender a la diversidad.

- El mundo está diseñado por personas sin discapacidad para personas sin discapacidad, por eso podemos afirmar que la discapacidad se construye socialmente. No contribuyamos a esto y hagamos una sociedad inclusiva.

________________________________________________________Javier Martín Betanzos

domingo, 29 de julio de 2012

La parálisis cerebral en el cine: Mi pie izquierdo


Christy y Mary en la vida real
A veces pasa que una misma película la has visto varias veces y ninguna entera. Tuve varias veces la ocasión de ver la película Mi pie izquierdo, pero siempre incompleta. Hace poco me acordé de ella e introduje su título en Google y ¡oh, sorpresa!: pude verla entera e, incluso, descargarla. Había visto algún biopic o algún corto, pero no una película como ésta referida a la parálisis cerebral con las características de cualquier película comercial, aunque esta se publicitó como “una película de la vida real”. Me extrañó el hecho de poder verla entera en Youtube siendo una película relativamente actual (1989), hace poco la pusieron en la Sexta 3.
No voy a hacer una crítica cinematográfica porque no tengo los conocimientos necesarios para atreverme a hacerlo, pero sí una reflexión de las sensaciones que me produjo la película.
TÍTULO ORIGINAL: My Left Foot.
AÑO: 1989.
DURACIÓN: 1 h. 42 m. 55 s.
PAÍS: Irlanda.
DIRECTOR: Jim Sheridan.
GUIÓN: Jim Sheridan y Shane Connaughton.
MÚSICA: Elmer Bernstein.
FOTOGRAFÍA: Jack Conroy.
REPARTO: Daniel Day-Lewis, Brenda Fricker, Ray McAnally, Fiona Shaw, Ruth McCabe, Alison Whelan.
PRODUCCIÓN: Granada Film / Noel Pearson Productions.

PREMIOS 1989: 2 Oscars: Mejor actor (Daniel Day Lewis), actriz secundaria (Brenda Fricker). 5 nominaciones; 1989: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor película; 1989: Premios David di Donatello: Mejor productor extranjero.
Captura del cartel anunciador de la película
RESUMEN: La película está ambientada en Dublín (1932-1972) y se basa en  un relato autobiográfico del pintor y escritor irlandés Christy Brown. El protagonista tiene parálisis cerebral de tipo atetoide, pero gracias al apoyo de su madre, consiguió saltar todas las barreras que impedían su inclusión social en la época que le tocó vivir a su protagonista, nacido en una familia numerosa (veintidós hermanos, de los que sobrevivieron trece) y humilde. La película es un ejemplo de resiliencia y de lucha por apartar los obstáculos.
Empieza con Christy Brown, ya adulto, que se dispone a entrar en una mansión donde hay una celebración de una obra benéfica a la que lo ha llevado la doctora Eileen Cole (interpretada por Fiona Shaw), la mujer que lo sacó de la exclusión, le proporcionó terapia del lenguaje, fisioterapia, etc. y de la que se enamoró. Éste es un personaje de ficción, la verdad que quien llevó a cabo todo esto en la vida real fue el doctor Robert Collis, que ayudaría al protagonista a escribir su autobiografía, en la que se basa la película. También le acompaña la enfermera Mary Carr (interpretada por Ruth McCabe) con la que tiene una vida en común posteriormente; esto es una idealización y una licencia de la película, la realidad es que Mary Carr era una ex-prostituta. La enfermera empieza a leer la biografía del protagonista de la película mientras éste espera para entrar en el salón donde se celebra el evento,  esto provoca un flashback para contarnos la vida de Christy.
Su madre (interpretada por Brenda Fricker), como no, es la primera en darse cuenta de que su hijo es inteligente. Algún día habría que estudiar y valorar como se merece el papel de las madres con hijos discapacitados y, de paso, quitar alguna estatua de algún político y poner en su lugar una que reconozca la inmensidad de su abnegación.
La madre siempre entendió a su hijo, cuando los demás no lo entendían a causa de su habla disártrica. El resto de la familia tarda más en convencerse, Christy coge una tiza y tras un intento fallido de comunicarse escribe “MOTHER”; el padre emocionado, un albañil duro por fuera y blando por dentro, se lo lleva a hombros a tomar una cerveza. La progenitora con sus ahorros le compra una silla y lo lleva a un centro para ser tratado, pero Christy se rebela, allí hay niños, él es casi un adulto, provocando que la doctora vaya a su casa en vez de ir él al centro. Quizás se pueda ver en esto un guiño de la película a la desinstitucionalización de la discapacidad, tan presente ahora.
La película refleja, y muy bien, las características de la parálisis cerebral atetoide de Christy que sólo es capaz de mover voluntariamente su pie izquierdo. Los movimientos involuntarios, la parálisis facial, las muecas, la disartria, etc. están reproducidos fielmente por el actor Daniel Day Lewis.
El film trata, también, el problema de la sexualidad de los discapacitados; un tabú que la hipocresía de la sociedad obvia totalmente y que constituye un problema irresoluto en la vida de muchas personas con discapacidad. El protagonista de la película confiesa a la doctora que la quiere y dice una frase que resume todo el problema:
-Toda mi vida he tenido amores platónicos. ¡Qué le den por el culo a Platón!
Quizás este problema no resuelto aboque al protagonista al alcoholismo. Pero Christy es un alcohólico muy diferente: bebe el güisqui con pajita. Su unión con Mary agravará el problema; esto no aparece en la película, pero sucede en la vida real.
Christy Brown falleció en 1981,  en extrañas circunstancias, parece que asfixiado. Su salud se había ido deteriorando. Se fue distanciando de su familia, quizás por culpa de Mary. El matrimonio vivía alcoholizado. Ella murió en el año 2006.
A mi no me ha sucedido con esta película lo que con otras que aprovechando el tirón de una biografía más o menos sobresaliente ha interpretado la realidad destrozando el original. Si exceptuamos las licencias comentadas, más o menos innecesarias, la película me ha gustado y, creo, que los premios a los principales protagonistas están muy justificados.
Enlaces:
  Enlace a la película en Youtube


Hemos comprobado (16.02.2014) que la película completa ha desaparecido de Youtube. Sin embargo se puede ver por partes.

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