Intención

Esta bitácora está dedicada a los alumnos con necesidades educativas especiales, sobre todo a los alumnos con discapacidad motora (parálisis cerebral, espina bífida, distrofia muscular,....); en términos de hoy, a los alumnos con diversidad funcional. También proporciona recursos para la intervención en alumnos discapacitados motóricos (principalmente con parálisis cerebral) y opiniones o noticias sobre temas educativos. Es decir: nos preocupa y nos ocupa la educación inclusiva.

Decía Carl Rogers, padre de la psicología existencial humanista, refiriéndose a la empatía, que ésta es como ponerse los zapatos del otro y hacer un buen trecho del camino. Esta bitácora pretende, también, ponerse esos zapatos.

Por otra parte, tenemos el convencimiento de que:

- La accesibilidad e inclusividad del contexto aumenta o disminuye la diferencia entre capacidad y rendimiento y hace que la persona sea más o menos discapacitada. Diseñemos contextos inclusivos.

- Una persona es más o menos competente dependiendo de cómo esté configurado su escenario vital y sus diferentes contextos. La discapacidad está en los contextos, no en las personas.

- Lo peor de una discapacidad no son los inconvenientes físicos que produce, sino la posible ausencia de bienestar psicológico y estar próximo a la exclusión social o ya inmerso en ella.

- Ningún sistema educativo se puede considerar de calidad si no tiene una respuesta para atender a la diversidad.

- El mundo está diseñado por personas sin discapacidad para personas sin discapacidad, por eso podemos afirmar que la discapacidad se construye socialmente. No contribuyamos a esto y hagamos una sociedad inclusiva.

________________________________________________________Javier Martín Betanzos

lunes, 13 de diciembre de 2010

El estado de la discapacidad en América


Bandera estadounidense, en lugar de las estrellas hay una
leyenda: El estado de la discapacidad en América
 Bandera estadounidense, en lugar de  las estrellas  hay una  
leyenda: El estado de la discapacidad en América
La United Cerebral Palsy publica en su página web el Informe “The State of the Disability in América”. En el podemos leer que el comienzo del siglo XX en América fue un momento difícil para las personas con discapacidad y, también, para muchos grupos minoritarios. En 1896, el Tribunal Supremo confirmó la doctrina de "separados pero iguales" la segregación de las razas, un desafortunado precedente para, entre otras cosas, excluir a los niños con discapacidad en el aula. En 1919, el Tribunal Supremo de Wisconsin confirmó una ley estatal que prohibía a los niños con discapacidad ser educados junto con estudiantes sin discapacidad. Leemos y traducimos de la forma más literal posible: El tribunal declaró que Merino Beattie, un niño de 13 años de edad con parálisis cerebral, podría ser expulsado de las clases ordinarias, a las que había asistido durante un año. El tribunal declaró que Merritt tenía "un efecto deprimente y repugnante para los maestros y los niños, [y] que por razón de su condición física, ocupa una porción excesiva del tiempo del maestro y su atención, distrae la atención de otros alumnos, e interfiere en general con la disciplina y el progreso de la escuela.” En adelante, este caso no fue una excepción, sino la regla.

Este caso y los de otros niños con discapacidad comenzaron a socavar los estereotipos y supuestos anticuados acerca de la discapacidad,  todos los niños pueden aprender y todos los niños tienen el derecho fundamental a recibir educación en las escuelas públicas. En 1968, el gobierno federal había capacitado a más de 30.000 educadores, ayudando a abrir las escuelas en todo el país a los niños con discapacidad. A pesar de este progreso, más de un millón de niños con discapacidad siguen excluidos de las escuelas públicas. Y más de la mitad de todos los niños con discapacidad que asisten realmente a las escuelas públicas lo hacen a unas escuelas muy limitadas en el acceso a los servicios y configuradas para los niños sin discapacidad.
Actualmente la legislación (Individuals with Disabilities Education Act, IDEA) ha cambiado de manera sustancial la atención global y educativa a los niños con discapacidad. Desde 1988, el número de niños que reciben servicios de intervención temprana a través de IDEA se ha multiplicado por seis. En 2001, un poco más de 230.000 bebés y niños pequeños recibían atención en los servicios de intervención a través de IDEA Part C. Además de IDEA, una variedad de intervención temprana con programas financiados a través de fuentes federales, estatales y locales ha llegado a tener un profundo impacto en la vida de los niños y sus familias. Los programas efectivos de intervención temprana pueden mejorar el desarrollo del niño, la atención y asistencia a las familias, y maximizar el desarrollo del niño y el bienestar de su familia en beneficio de toda la sociedad.
Aún así, la situación es manifiestamente mejorable. El Informe analiza otros ámbitos; las áreas analizadas son:
§        Estado de la discapacidad en los Estados Unidos
§        Derechos de los Discapacitados en América
§        La salud y la independencia
§        Una educación pública gratuita y apropiada
§        El empleo
§        Una vivienda propia
Destacamos estos datos:
§        Un millón de niños con discapacidad están en el Supplemental Security Income (SSI). El SSI es un programa federal de ingresos suplementario financiado por impuestos generales (no son impuestos de Seguro Social): proporciona dinero en efectivo para satisfacer las necesidades básicas de alimentación, ropa y refugio.
§        Las familias pobres tienen el doble de probabilidades de tener un niño con una discapacidad y 50 por ciento más probabilidades de tener un hijo con una discapacidad grave.
§        Más del 25% de las familias con niños con discapacidades están a cargo de familias monoparentales.
Los niños de las minorías son más propensos a tener discapacidades. Los niños afroamericanos, por ejemplo, tienen casi tres veces más probabilidades de ser etiquetados con discapacidad intelectual. Si bien estas mayores tasas de discapacidad pueden ser explicadas por las desigualdades socioeconómicas, que contribuyen a más dificultades dentro del sistema educativo.
Se concluye que en los derechos de los discapacitados, la salud, la educación, el empleo y la vivienda queda mucho por hacer. Lo social y lo económico de millones de estadounidenses con discapacidad sigue estando desaprovechado. Afirma el informe que la comunidad no es corta en las ideas, en la creatividad o en la imaginación. La cuestión es si el estado está dispuesto a comprometerse al cambio.
Se hace una descripción de la situación, también, del empleo y la vivienda, objetivos a conseguir ya que hay poco hecho.
Pues esto, de manera muy resumida, nos hemos parado más en lo que se refiere a la educación, es lo que describe este informe. 

_____________________________

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...